La reforma fue integral, con un enfoque especial en mantener el carácter original de la finca. Se realizó una gran inversión para hacer la casa energéticamente eficiente, comenzando por la sustitución de la carpintería metálica y el revestimiento de paredes y techos con sistema SATE. El suelo se dotó de calefacción radiante alimentada por un sistema de aerotermia y placas solares, lo que convierte la casa en prácticamente autosuficiente y muy eficiente desde el punto de vista energético, lo que resulta ideal para sus propietarios, que la habitan durante todo el año.
En cuanto al interior, el objetivo fue crear un hogar cálido y relajado, en perfecta armonía con su entorno rural. Se incorporó un toque británico, muy presente en Menorca debido a su historia reciente, que aún se refleja en la arquitectura tradicional de la isla.
Otro de los pilares de esta reforma fue abrir los espacios, permitiendo que respiraran y que la luz natural invadiera cada rincón, creando una atmósfera de tranquilidad y calma. El jardín también fue una parte fundamental del proyecto: se reubicó la piscina en un área más soleada y se crearon diversos parterres con plantas mediterráneas, que requieren el mínimo de riego y mantenimiento, ofreciendo una imagen espectacular durante el verano, la primavera y parte del otoño.


















